Buenos Aires, 16 ene (EFE).- Un estudio realizado por científicos argentinos revela que la yerba mate contiene un elevado porcentaje de una sustancia antioxidante que retrasa el envejecimiento celular y previene ciertas enfermedades, informaron hoy a Efe fuentes de la investigación.
El estudio fue financiado por el Programa Regional de Asistencia al Sector Yerbatero y el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) de Argentina, y conducido por el ingeniero químico Luis Brumovsky, de la Universidad Nacional de Misiones.
Se trata de una investigación pionera, ya que es la primera que se efectúa con el mate cebado, infusión que realiza con la yerba mate y se consume a la manera del té.
Según sus resultados, la infusión contiene un alto porcentaje de polifenoles totales que mejora las defensas naturales del organismo humano, protegiéndolo contra el daño celular y previniendo así el deterioro del organismo y el desarrollo de enfermedades.
Brumovsky estableció en el estudio que la mayor ingesta de los 25 polifenoles que componen la yerba mate se obtiene con 50 gramos de yerba y medio litro de agua a 70 grados centígrados, con lo que se logran entre 500 y 600 miligramos de antioxidantes, una cantidad muy superior a la que se obtendría con la misma cantidad de té verde o negro, por ejemplo.
Este descubrimiento puede suponer la expansión del mate, especialmente en los mercados del primer mundo, ya que en ellos existe una creciente demanda de antioxidantes y de productos naturales.

En opinión del presidente del INYM, Luis Prieto, este estudio supone el aval científico que necesitaba la infusión para "respaldar su bondad", pero considera que es la población la que se ve realmente beneficiada por el descubrimiento, ya que, aseguró, a partir de ahora podrá consumir mate no sólo por placer, sino también para beneficio de su salud.
El estudio se realizó en la provincia de Misiones, en el noreste del país, la mayor zona productora de yerba mate de Argentina, que es primer exportador mundial de este producto, con Siria como su principal mercado. EFE

E.L.O.S.: combina la energía de la radiofrecuencia y del láser (luz pulsada), con refrigeración externa para brindar un máximo nivel de resultado y conformidad. Actúa mediante el calor, destruyendo el pelo y el bulbo, que se encuentra a más de 300 micrones de profundidad. La luz pulsada destruye el folículo piloso con energía calórica, mientras que la radiofrecuencia –gracias al campo magnético que genera– permite llegar a la profundidad de cada zona a depilar. Obtiene resultados que con otras tecnologías son difíciles de lograr, como es el tratamiento en pelos finos y muy claros. No es doloroso, y tiene un sistema de control permanente de temperatura, por lo que no hay riesgo de sufrir quemaduras. Puede depilarse cualquier zona del cuerpo. Se realizan de 6 a 10 sesiones, con intervalos de 20 a 30 días entre una y otra. Un mes antes de la primera sesión hay que comenzar a rasurar la zona a depilar. No se debe arrancar el pelo, por lo tanto están contraindicados la cera, máquinas que arranquen el vello y pincitas. Está indicado en todos los casos, incluso en pieles oscuras, bronceadas, hipersensibles, con dermatitis seborreica, en pelos blancos y muy finos. Una de sus grandes ventajas es que no es necesario tener ningún grado de crecimiento de vello, ya que la radiofrecuencia permite ir a la búsqueda del folículo piloso en profundidad. De esta manera es posible rasurarse el mismo día de la sesión. Trata exitosamente la foliculitis (pelos encarnados), y entre sus beneficios adicionales deja la piel suave, sin manchas y con firmeza. Esta tecnología en depilación se utiliza además en otros tratamientos, como en problemas de tipo vascular (arañitas y várices), rosácea o cara roja, acné, melasma (manchas del embarazo), fotoenvejecimiento, arrugas y celulitis severa (desde $ 75 por sesión, ByS y Medicina para el Cuidado, Estético Dra. Silvana Dato).


